LA RUTA DEL TÉ: VIAJE A LA INDIA – DARJEELING

By Victoria Bisogno

Cuando pensamos en té, muchas veces vienen a nuestra cabeza imágenes de la India. La República de la India, ubicada en Asia del Sur, es uno de los mayores productores de té a nivel mundial, y un país con una entrañable cultura. Sus exóticas costumbres gastronómicas y milenarios templos hacen de esta región un imán para los aficionados al té, a los viajes y al descubrimiento. Luego de conocer China, el siguiente destino de té en mi lista fue la India.encantadores-de-serpientes-en-india-www-elclubdelte-com

La India es el séptimo país más extenso del mundo, y el segundo más poblado, y eso se nota en la calle. En todos los lugares a los que fui siempre vi gente, incluso en las zonas rurales. Esta característica lo hace un país vibrante a donde las bocinas de los autos y rickshaws (pequeños transportes de tres ruedas también conocidos como tuk-tuk) se mezclan con el sonido de las flautas de los encantadores de serpientes, con los vendedores ambulantes ofreciendo sus especias y con los cascabeles de las bailarinas que mueven el cuerpo como cobras encantadas.

También, cuatro de las religiones más importantes del mundo se originaron en la India (el hinduismo, el budismo, el jainismo y el sijismo) por lo que al recorrer las ciudades me sentí en medio de un desfile de bráhmanas, monjes budistas, mujeres musulmanas vestidas completamente de negro, gurús, munis (sacerdotes jainas) y sacerdotisas. Los hombres laicos se visten con pantalón y camisa, pero las mujeres lucen hermosos saris de colores vivos, que adornan los corredores y avenidas como flores en un jardín.

Las principales zonas productoras de la India son:
– Bengala Occidental: al noreste del país (Darjeeling, Dooars y Terai)
– Assam: al noreste del país (Cachar y Valle de Assam)
– Sur del país (Karnataka, Kerala y Tamil Nadu)

En el norte de la India también hay regiones productoras más pequeñas, como Tripura, Uttarakhand, Bihar, Manipur, Sikkim, Arunachal Pradesh, Himachal Pradesh, Nagaland, Meghalaya, Mizoram y Orissa con una producción inferior a las regiones mencionadas arriba.victoria-bisogno-en-el-taj-mahal-www-elclubdelte-com

Recordemos que la producción de té indio comenzó en 1834 en Assam de la mano de los ingleses (colonizadores por ese entonces), y se extendió a Darjeeling y las Nilgiri Hills en los años 1850s. Se produce té negro CTC y ortodoxo, y ahora algunos productores también elaboran té verde, oolong y blanco.

Como las zonas más famosas de producción de té son las de Assam y Darjeeling, ahí fui. Después de un par de días en Kolcata (Calcuta), capital del estado indio de Bengala Occidental, volé primero a Darjeeling y luego a la zona productora de té de Assam. Pero hoy quiero enfocarme en la primera.

En Darjeeling pasé 3 días alojada en la hermosa casa de campo de una importante fábrica de té. Desde el pequeño aeropuerto de Darjeeling, llegar hasta el tea estate (plantación de té) ubicado a más de 1650 m.s.n.m. fue una travesía al estilo turismo aventura (o casi un deporte de riesgo) porque el chofer que me recogió en el aeropuerto manejaba por las laderas de la montaña como si no existiera mañana. Un constante zigzag de curvas y contra curvas empinadas a toda velocidad, con un estrechísimo precipicio a los costados. Había momentos en que necesitaba cerrar los ojos. Fue casi una hora de adrenalina pura que hizo que valorara más aún, al llegar, la tierra firme de ese encantado jardín de té.

Me recibió el gerente de la compañía de la forma tradicional: me regalaron un hermoso chal de seda y me convidaron su mejor té. Todo un deleite y una poción embriagante para calmar el espíritu agitado por el trayecto. Luego de una amena charla, recorrimos las plantaciones y programamos las actividades de los siguientes días que incluían entrevistas con jefes de producción, cosecha de té a mano y la elaboración de té muy temprano (a las 4 de la mañana).victoria-bisogno-tomando-el-te-en-darjeeling-www-elclubdelte-com

Los días transcurrieron entre caminatas y comidas tradicionales perfumadas con deliciosas especias, cosecha manual de té y visita a diferentes campos. Fueron días memorables. Las sonrisas y cantos de las cosechadoras de té recogiendo los tiernos brotes de la primavera, las flores bordeando las plantaciones, el simpático tren que te llevaba al pueblo…

Pero si hay algo que no olvidaré en mi vida fue el desayuno posterior al día en que hice mi primer Darjeeling first flush (primera cosecha del año) de ese viaje, hecho a mano por mí misma! Beber el té recién elaborado en pleno silencio, coronado por la vista de los campos de té con la niebla de la mañana… hay algo más que  pueda pedir un tealover?

#LaCulturaDelTe

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Showing 2 comments
  • Georgina Carla Monin
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    Comienzo a leer la nota y definitivamente pensar en té es pensar en India, en los vendedores que entre el bullicio de los bocinazos y la gente yendo de un lugar a otro ellos van con sus grandes termos gritando “chai, chai, chai”. El té más rico que he probado hasta ahora, tiene ese “no se qué” que lo hace mágico. Esa preciosa imagen que describís al beber el té en silencio, mirando los campos de té luego de haber hecho tu primera cosecha es una imagen que con solo leerla trasmite paz. Me hiciste acordar a una mañana en la que salí a caminar por las callecitas de Mcleodganj, bien al norte de India donde están exiliados los tibetanos, me compre un chai en un puesto que había en la calle y me senté en la vereda a disfrutarlo mientras veía pasar a los budistas. El té siempre acompaña cada instante y lo hace especial. Gracias por compartir tu hermoso viaje!

    • Victoria Bisogno
      Responder

      Gracias Georgina Carla por tus hermosas palabras! Saludos!

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