La nueva forma de tomar té en Japón y en el mundo

El té japonés. El té se introdujo en Japón hace alrededor 800 años. Sin embargo, en los últimos años el consumo de té en hebras ha perdido algo de protagonismo.
By Victoria Bisogno El té se introdujo en Japón hace alrededor 800 años. Sin embargo, en los últimos años el consumo de té en hebras ha perdido algo de protagonismo y sumado al hecho de que muchos fabricantes de té encuentran muy difícil conseguir mano de obra para trabajar en el campo, la industria del [...]

By Victoria Bisogno

El té se introdujo en Japón hace alrededor 800 años. Sin embargo, en los últimos años el consumo de té en hebras ha perdido algo de protagonismo y sumado al hecho de que muchos fabricantes de té encuentran muy difícil conseguir mano de obra para trabajar en el campo, la industria del té en Japón podría estar en cierto riesgo. Sin embargo, estos cambios podrían generar nuevas oportunidades para abrir la industria del té japonés al mundo.

Aunque el té japonés es extensamente conocido en Occidente, todavía hay muchísimo por descubrir respecto de esta infusión, sus beneficios para la salud y su relación con la cultura.
Por un lado, las nuevas tendencias en la gastronomía, que incorporan el café y las bebidas alcohólicas en detrimento del consumo del tradicional té en hebras, están cambiando la forma en la que los fabricantes de té japoneses están posicionándose frente al futuro.
El Dr. Ralph Faerber, asesor internacional de Maikotea, ve esta tendencia como una oportunidad: “el consumo de té en Japón está disminuyendo o al menos se está desplazando a productos de preparación rápida como el té en saquitos (bolsitas), té embotellado o polvo instantáneo. Por lo tanto, todas las compañías que no se enfoquen en el mercado internacional van eventualmente a colapsar. Las que han comenzado a comercializar con el exterior van a florecer más allá de manera increíble.”
De acuerdo con las estadísticas presentadas por el Ministerio de Agricultura y el Ministerio de Finanzas de Japón, el consumo doméstico de té ha bajado un 28% en 10 años: de 116,823 toneladas en 2004 a 84,164 toneladas en 2014. El consumo per cápita de té verde en volumen ha bajado un 27.6%: de 915 gr en 2004 a 662 gr 10 años más tarde.

Por otro lado, una preocupación que enfrentan los productores de té, que ocurre también en otras regiones del mundo, es la falta de interés de los jóvenes por la agricultura. Muchas personas al llegar a los veinte años abandonan los campos de té en busca de una carrera en las grandes ciudades. John Y Okazaki, director de ventas internacionales de Dobashien Co. Ltd., observa que “la reducción en el consumo y el envejecimiento de los productores de té ha forzado el cierre de varias plantaciones  y ha generado que muchos de los campos se destinaran a la producción de frutas y otros productos”. 

Desde el año 2002 las áreas dedicadas al crecimiento del té verde han decrecido un 7,6%”. Las estadísticas muestran una caída del 17,1% en la producción de té entre 2004 y 2014.
¿Pero cómo manejan los productores de té esta tendencia en el consumo dentro del mercado local? Dobashien apuesta a los tés saborizados, apuntados a las generaciones más jóvenes, té en polvo para dispensers muy aceptados en oficinas, restaurantes y spas, y también a la oferta de productos de alta calidad para el mercado internacional, como matcha auténtico, matcha orgánico y tés de alta calidad saborizados, que son buenos para la salud.
Los dos factores mencionados arriba, muy fácilmente entendidos como “problemas”, pueden dirigir el interés de los productores a abrir el mercado a nuevos clientes afuera de Japón.
Este año, la World Tea Expo (Exposición Mundial del Té) que se celebra todos los años en los Estados Unidos, mostró claramente este cambio: comparado con ediciones de años anteriores, hubo muchos más puestos de productores de té japonés e instituciones gubernamentales para la promoción de té de este país.
Ellos saben que la cultura es una excelente impulsora para promocionar el té japonés: difundiendo la estética japonesa y sus costumbres, la ceremonia del té Chanoyu, su alfarería única en el mundo, la introducción del té verde en polvo matcha en el mundo gastronómico y el sabor de la cocina japonesa siempre maridada con deliciosos tés calientes y tés fríos, la bebida local está ganando más adeptos en Europa y en el continente Americano.

“Con el sushi y otras comidas japonesas haciéndose conocidas, y con una promoción cada vez mayor de las propiedades anti-edad y para la salud del té verde, las exportaciones han ido creciendo en los últimos 10 años” agrega el sr. Okazaki. Las estadísticas muestran un aumento de cuatro veces en las exportaciones: de 872 toneladas en 2004 a 3.516 toneladas en 2014.
El aporte final de Okazaki recuerda el valor espiritual del teísmo, como fue propuesto por Kakuzo Okakura en el “Libro del té” en 1906. “El té en Japón no es sólo una bebida sino parte de la cultura y tradición japonesa”.

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