El poder evocador del té

El poder evocador del Té

“¿Qué es el amor?”, le pregunta una niña a su maestro. El maestro calla.
“¿Cómo sé que estoy enamorada?”, vuelve a preguntar.
El maestro calla y prepara una humeante taza de té.
La niña responde: “Ya comprendo”.

Muchas veces una comida o una música nos lleva a un momento especial en el pasado, nos transporta a un lugar lejano o nos genera diversas sensaciones. Esto sucede muy a menudo con el té. Podemos estar relajados o tensos cuando, sin darnos cuenta, un sorbo de nuestra bebida favorita nos transporta a esa callecita de París, a las risas con esos amigos queridos, o a las amorosas tardes verano que pasábamos con nuestra abuela, y entonces, una delicada pero auténtica sonrisa se dibuja en nuestro rostro… ese es el poder evocador del té.

De todos los sentidos, el olfato es el más íntimamente relacionado con nuestros recuerdos. Los aromas nos pueden remitir en milisegundos a momentos muy lejanos de nuestra infancia o despertar emociones. Nuestra experiencia olfativa o memoria sensorial se va alimentando a lo largo de nuestra vida y tiene una gran importancia emocional, dada su atemporal capacidad de asociación con situaciones del pasado, a veces felices y a veces no tanto. Un perfume puede borrar los años al recordar un olor”, observa Walter Benjamin.

En menor medida sucede esto con el sentido de la vista: los colores también pueden provocar la evocación de recuerdos. Por ejemplo, casi todos asociamos el color rojo a una sensación de calor, o el color azul a una sensación de frío. Pero con el olfato la asociación es mucho más precisa y vívida, por lo que puede provocarnos cambios emocionales casi inmediatos.

La relación entre el olfato y las emociones ha sido ampliamente estudiada. Se basa en el funcionamiento del sistema límbico, que rige todos los circuitos neuronales que controlan las motivaciones y el comportamiento emocional. Al recibir una sensación olfatoria se ponen en funcionamiento en el cerebro humano extensas áreas que a su vez procesan la memoria, el lenguaje y la respuesta emocional. Por eso, al recibir el estímulo de un aroma o sea, cuando ingresan moléculas capaces de estimular el sistema límbico, y se disparan en nuestro cerebro, se procesan en el sistema límbico y se traducen en actos, sensaciones, evocaciones de recuerdos vividos.

“Ningún otro sentido tiene un poder de sugestión más fuerte, el poder de despertar antiguos recuerdos con una repercusión emocional amplia y profunda, mientras al mismo tiempo ningún otro sentido proporciona impresiones que cambian con tanta facilidad el tono emocional, en armonía con la actitud general del receptor. Los olores son, pues, especialmente aptos tanto para controlar la vida emocional, como para convertirse en sus esclavos.” H. Ellis.

Es por esto que el té tiene un gran poder evocador. Yo siempre digo que el tea blending es la herramienta perfecta para expresar sentimientos y conectar personas aunque estén alejadas. A través de una taza de té, los tea blenders podemos expresar emociones y generar sentimientos, hasta incluso cambiar el estado de ánimo de la persona que la bebe. De esta forma, una taza de té nos puede remitir a nuestra infancia, nos puede devolver a una situación lejana en el tiempo o en el espacio, permitiendo dar rienda suelta a nuestra imaginación. En cualquier momento del día una taza de té representa un momento de relax y distensión, a donde nos dejamos llevar a donde el té nos guíe…Una taza de té es un pasaje al viaje más soñado.

#LaCulturaDelTe

 

Fuente: “La Alquimia del Té” de Victoria Bisogno.
Del Nuevo Extremo (2015)

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