La Ruta del Té: Viaje a la India – Assam

té en Assam, India

Assam es la cuna del té de la India. En 1823, cuando este país era colonia británica, el Mayor Robert Bruce que estaba a cargo de la guarnición de Assam, bebió una infusión que habían preparado para él con hojas de un arbusto local. Robert probó la bebida y encontró tal parecido con el té que bebía en Inglaterra (proveniente hasta el momento de China) que envió algunas hojas de ese arbusto a Calcuta para ser estudiadas. Allí descubrieron que se trataba de una variedad local de la planta del té: la Camellia sinensis assamica.

Es así como la Compañía Británica de las Indias Orientales estableció plantaciones en Assam, trajo productores de té chinos para enseñarles cómo cultivar y elaborar tanto el té negro como el verde, y juntos descubrieron que podían hacer un té negro tan bueno como el que se traía de China, según los comerciantes de Londres. A partir de ese momento se desarrolló la industria del té en la India de la mano de los ingleses y la Camellia sinensis assamica comenzó a utilizarse para elaborar té en otras regiones productoras del mundo. El primer cargamento de té negro producido en la India y comercializado en Europa fue elaborado en Assam por los ingleses. Fue embarcado hacia Inglaterra en 1838 y fue vendido en la subasta de Londres en enero de 1839.

Por esta razón yo no podía dejar de conocer Assam. Una vez que llegué al aeropuerto de Assam en el avión “Cardamom” de la compañía Spicejet (avión de especias), un simpático chofer de la empresa que me invitó, me condujo hasta la fábrica. Este camino fue mucho más tranquilo que el de Darjeeling, dada la serena geografía del terreno. En la ruta, atravesada por vacas sagradas, monos y elefantes, comenzaron a aparecer árboles de bananas y arbustos llenos de flores. Es que Assam se encuentra en el Valle del Río Brahmaputra y disfruta de microclimas que varían entre el tropical húmedo al subtropical boscoso. La palabra Assam deriva del vocablo sánscrito “Asom” que significa “sin igual” o “sin paralelo”, nombre dado por la belleza de este estado de India del Norte.

Después de visitar las montañas cultivadas con té en Darjeeling, los campos de Assam parecían un mar verde, plano, con un horizonte lejano. Las plantaciones se extendían por enormes superficies cultivadas con la Camellia sinensis assamica, variedad de hojas grandes de un color verde luminoso, bajo la sombra protectora de los árboles. El aroma refrescante de las hojas verdes, característico de los campos de té, me deleitaba los sentidos mientras imaginaba el exquisito licor que darían esas hojas una vez procesadas. A lo lejos, las cosechadoras que muy tímidamente se acercaban a ver a los extranjeros que visitaban los campos, cantando canciones tradicionales.

Assam produce mayormente té negro elaborado con el método CTC destinado a saquitos (bolsitas) de té, y también produce té en hebras con el método tradicional. El té de Assam es muy conocido en todo el mundo porque es la base de la mezcla Masala Chai, unos de los blends de té más famosos del mundo. Se trata de una mezcla de té negro con especias. Cada tea blendertiene su receta, pero la mayoría incluye cardamomo, jengibre, canela y clavo, algunos incluyen pimienta negra y anís. Estas especias se consiguen en todas las ciudades de la India y son de una exquisita fragancia. Yo las compré en Calcuta camino al Tea Board of India, en unos de sus grandes mercados de especias en donde se consiguen a muy buenos precios y por grandes cantidades. Visitar los mercados de especias es toda una aventura de ruido, gente, olores y colores, pero te voy a contar más de esto cuando hable de Marruecos.

El masala chai se prepara infusionando el té negro de Assam con las especias en una mezcla de agua con leche. Se bebe en la calle, en el trabajo, en los mercados, en todos lados. El aroma característico de esta deliciosa mezcla se siente a la distancia.

Es como estar en el desierto y ver una fuente de agua. La gente pasa apurada y se detiene unos minutos a recuperar energía en un puesto de té. En estos improvisados bares se venden porciones de té caliente en pequeños cuencos de arcilla secados al sol llamados Kulhar. El Kulhar se usa por única vez y se tira al piso para, según dicen, volver a ser parte de la tierra que le dio origen.

En Assam, además de las tradicionales fábricas de té negro, pude visitar y participar en el proceso de elaboración de una fábrica de té verde. Establecida en el año 2006, esta fábrica está dedicada completamente a la elaboración de té verde de Assam para satisfacer la demanda de distribuidores alemanes. Te dejo te aquí un video (casero) que hice con este recuerdo.

Luego de la tradicional bienvenida en la primera fábrica de té, comencé con las visitas a las plantaciones y charlas entre teteras. Conocí personas encantadoras: jefes de plantas, catadores de té, representantes de las subastas y dueños de campos de muchos años en la industria del té, todos movidos por la misma pasión. Me quedó grabado en la memoria el orgullo con que estas personas hablaban del producto de su trabajo.

Pero mi recuerdo más lindo de esos encuentros fue la cena del primer día en Assam. Los dueños de casa nos dieron la bienvenida y nos hicieron probar los manjares más ricos hechos con hierbas y especias locales. Fue una oportunidad única para conocer a personas encantadoras, que aman su trabajo con el té, y descubrir más detalles de su cultura. Pasada la cena, cuando todos los miembros de la familia compartimos un té con música, cantos y baile, descubrí que de todos los rituales y costumbres de la India, existe uno muy hermoso que me embelesa y fascina: la mágica tradición del té.

#LaCulturaDelTe

VIDEO: El té en India

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